Una vez cocidas, escúrrelas y déjalas enfriar completamente antes de pelarlas. Este paso es fundamental para que las patatas mantengan su forma al cortarlas. Luego, córtalas en cubos medianos y resérvalas en un bol grande.
2. Preparar las salchichas
Corta las salchichas Frankfurt en rodajas o trozos pequeños. En una sartén, añade un chorrito de aceite y sofríelas a fuego medio hasta que estén ligeramente doradas. Este paso aporta un sabor extra y una textura más interesante al plato.
Una vez listas, déjalas enfriar un poco antes de incorporarlas al resto de los ingredientes.
3. Cortar los vegetales
Pica la cebolleta finamente para que su sabor no sea demasiado intenso. Luego, corta los pepinillos en pequeños cubos, lo que aportará un toque ácido y crujiente a la ensalada. Los tomates también deben cortarse en dados, procurando retirar el exceso de semillas si deseas una textura más firme.
Las aceitunas negras pueden añadirse enteras o en mitades, según prefieras.
4. Mezclar los ingredientes
En un bol grande, combina las patatas ya frías, las salchichas, los pepinillos, los tomates, la cebolleta y las aceitunas. Mezcla suavemente para no deshacer las patatas, asegurándote de que todos los ingredientes queden bien distribuidos.
5. Preparar la salsa
En un recipiente aparte, mezcla la mayonesa con la mostaza en proporción 4:1. Esta combinación crea una salsa cremosa con un toque ligeramente ácido y especiado. La mostaza no debe dominar el sabor, sino complementar la suavidad de la mayonesa.
Puedes ajustar la cantidad según tu gusto personal, e incluso añadir una pizca de sal o unas gotas de limón para intensificar el sabor.