Una vez que un delincuente tiene este modelo, puede:
Llamar a familiares haciéndose pasar por ti
Enviar mensajes de voz pidiendo dinero
Autorizar pagos
Acceder a servicios que utilizan reconocimiento de voz
Todo esto sin que estés presente.
¿Por qué decir “sí” es tan peligroso?
Existe una estafa conocida como la trampa del “sí”. Funciona así:
Te llaman y te hacen una pregunta sencilla.
Respondes “sí”.
Graban ese audio.
Lo usan para simular la aceptación de un contrato, una compra o una autorización.
Luego, presentan esa grabación como “prueba” de que aceptaste algo, aunque nunca sucedió.
Por eso, no es buena idea responder afirmativamente cuando no sabes quién llama.
Incluso decir “hola” puede ser la causa de una estafa.