La mesa de los niños: Crecimiento e imaginación
En muchas familias, especialmente durante las fiestas, los niños tienen su propia mesa.
Al principio, puede parecer una separación. Pero, en realidad, es una forma de aprendizaje.
En la mesa de los niños:
Aprenden buenos modales en la mesa.
Crean sus propias conversaciones.
Forjan vínculos sin la interrupción de los adultos.
Suele ser la mesa más ruidosa de la sala. La más creativa. La más desordenada. La más alegre.
Y un día, estos niños crecen y se sientan en la mesa principal. De repente, comprenden el ritmo de recibir, servir y escuchar.
Donde te sientas hoy puede que no te sientes mañana.
La comida como centro de atención en cualquier lugar
No importa dónde te sientes, la comida sigue siendo el punto de encuentro.
Piensa en una hogaza de pan caliente colocada en el centro. O en una gran fuente de cuscús. O en un postre perfectamente horneado servido al final.
La comida conecta todos los lugares.