Salud ocular:
Los antioxidantes como la vitamina A, la luteína y la zeaxantina presentes en los tomates son beneficiosos para la salud ocular, ayudando a prevenir la degeneración macular y la ceguera nocturna.
Salud digestiva:
Los tomates pueden contribuir a un sistema digestivo saludable, ayudando a prevenir el estreñimiento y otros problemas digestivos.
Menor riesgo de cáncer:
El consumo de tomates, especialmente cocidos, se asocia con un menor riesgo de ciertos tipos de cáncer, como el de próstata, mama y estómago, gracias al licopeno.
Control de la diabetes:
El consumo diario de tomates puede ayudar a reducir el estrés oxidativo en personas con diabetes tipo 2.
Hipertensión:
Los tomates pueden ayudar a reducir el riesgo de desarrollar hipertensión arterial.