microbioma materno y el autismo: información importante que no encontrarás en los titulares.

Se trataba de ratones genéticamente modificados, criados para ser hipersensibles a la activación inmunitaria, lo que no representa un embarazo típico.
Los “comportamientos similares al autismo” en ratones no son lo mismo que el autismo humano (una condición del neurodesarrollo compleja con dimensiones sociales, comunicativas y conductuales imposibles de modelar completamente en roedores).

Ningún estudio en humanos ha demostrado que el microbioma materno “cause” autismo.
⚠️ Por qué simplificar demasiado esta investigación es perjudicial
Afirmación engañosa
Verificación de la realidad

“Las bacterias intestinales de la madre causan autismo”
El autismo es multifactorial : tiene fuertes componentes genéticos (heredabilidad de entre el 74 % y el 93 %), además de probables interacciones ambientales. Ningún factor por sí solo lo “causa”.
“Mejora tu microbioma para prevenir el autismo”
No existen pruebas de que los probióticos, los cambios en la dieta o los trasplantes fecales durante el embarazo prevengan el autismo en humanos. Estas afirmaciones se aprovechan de la ansiedad de los padres.
“El autismo es un trastorno del sistema inmunitario”.
Si bien existen diferencias inmunitarias en algunas personas autistas, el autismo es principalmente una variación del neurodesarrollo , no una enfermedad inmunitaria que deba “curarse”.
“Esto explica la ‘epidemia de autismo’”