4. Forma los panes
Divide la masa en 6 a 8 porciones iguales y forma bolitas con las manos. Luego aplánalas suavemente hasta obtener discos de aproximadamente 1 centímetro de grosor.
Si quieres una forma más uniforme, puedes usar un rodillo ligeramente enharinado. No los dejes demasiado delgados para que no se sequen durante la cocción. La uniformidad ayuda a que se cocinen parejos y queden dorados por fuera y suaves por dentro.
5. Cocina en sartén
Calienta una sartén antiadherente a fuego medio y añade un poco de mantequilla o aceite. Coloca los discos de masa y cocínalos 3 a 4 minutos por cada lado, hasta que estén dorados y crujientes.
Evita el fuego alto: los panes se dorarán demasiado rápido y podrían quedar crudos por dentro. El aroma del queso fundido será una señal de que están listos para disfrutar.
6. Sirve y disfruta
Retira los panes de la sartén y colócalos sobre un plato o rejilla. Sírvelos calientes o tibios, acompañados de lo que más te guste. Su textura suave y su sabor a queso los hacen perfectos para cualquier momento del día: desayuno, merienda o incluso como acompañamiento de una comida principal.
⏱️ Tiempo total
Preparación: 10 minutos
Cocción: 10 minutos
Total: 20 minutos
Cantidad: 6 a 8 unidades
💡 Consejos y variaciones
Una de las mejores cosas de esta receta es su versatilidad. Puedes adaptarla según tus preferencias y los ingredientes disponibles. Aquí algunas ideas:
🧀 Varía los tipos de queso
Experimenta con quesos más intensos como el azul, gouda, fontina o provolone. Incluso puedes añadir un poco de queso crema a la mezcla para un pan más húmedo y suave.