En un recipiente grande y profundo, coloque los 4 huevos frescos a temperatura ambiente junto con las 12 cucharadas de azúcar. Bata vigorosamente con batidora eléctrica o manual durante ocho a diez minutos hasta obtener una mezcla espumosa, blanquecina y notablemente más voluminosa que la inicial. Esta etapa es fundamental para conseguir la textura aireada característica del pastel.
Etapa 3: Incorporación de líquidos
Añada las 12 cucharadas de aceite vegetal en forma de hilo continuo mientras mantiene el batido a velocidad media para conseguir una emulsión perfecta. Posteriormente, incorpore las 12 cucharadas de leche de la misma manera, manteniendo el batido constante para evitar que la mezcla se corte o pierda volumen.
Etapa 4: Integración de secos
Tamice conjuntamente la harina, la levadura en polvo y la pizca de sal sobre la mezcla anterior. Este paso de tamizado es esencial para eliminar grumos y asegurar una distribución uniforme de todos los ingredientes secos. Incorpore estos ingredientes con movimientos envolventes suaves y amplios, utilizando una espátula o cuchara de madera para mantener el aire incorporado en las etapas anteriores.
Etapa 5: Aromatización final