Etapa 2: Preparar el limón Lave bien el limón bajo agua corriente y séquelo completamente. Usando un rallador fino o microplane, ralle cuidadosamente solo la capa exterior amarilla de la piel, evitando la parte blanca amarga debajo. Reserve esta ralladura aromática. Corte el limón por la mitad y exprima el zumo de una mitad, colando las semillas. Reserve el zumo fresco. La frescura del limón es crucial para el sabor característico de este pastel.
Etapa 3: Empezar con los huevos En un bol grande y amplio, casque los 3 huevos grandes a temperatura ambiente. Añada una pizca generosa de sal. Agregue las 12 cucharadas de azúcar, midiendo cucharadas rasas sin amontonar excesivamente. Utilizando una batidora eléctrica a velocidad media-alta o batiendo vigorosamente con un batidor de varillas manual, bata durante 3-5 minutos hasta que la mezcla esté notablemente ligera, esponjosa, pálida y haya aumentado su volumen considerablemente. La mezcla debe formar cintas cuando levante las aspas, cayendo lentamente y dejando un rastro visible en la superficie. Este batido incorpora aire crucial para la textura esponjosa del pastel.
Etapa 4: Añadir los ingredientes húmedos Reduzca la velocidad de la batidora a baja o continúe mezclando suavemente con el batidor. Vierta las 12 cucharadas de leche a temperatura ambiente en un chorro fino y constante mientras mezcla. Mezcle bien hasta incorporar completamente. Añada las 12 cucharadas de aceite vegetal refinado de la misma manera, mezclando hasta que se emulsione completamente con los demás ingredientes y no se vean gotas de aceite separadas. Agregue toda la ralladura de limón fresco y el zumo de medio limón exprimido. Bata suavemente para combinar todos los ingredientes líquidos en una mezcla homogénea y aromática de color amarillo brillante.
Etapa 5: Añadir los ingredientes secos Tamice juntos las 12 cucharadas soperas de harina ligeramente colmadas y la cucharada de levadura en polvo sobre un bol separado. El tamizado elimina grumos y distribuye uniformemente la levadura. Incorpore gradualmente esta mezcla de ingredientes secos a la preparación líquida, agregándola en tres o cuatro adiciones. Mezcle con movimientos suaves y envolventes después de cada adición usando una espátula o batiendo a velocidad muy baja. Mezcle solo hasta que no vea trazas de harina seca; evite sobre-mezclar. La masa final debe tener una consistencia que fluya lentamente de la cuchara, similar a la de una masa de panqueques espesa pero vertible.