¿Cuándo deberíamos preocuparnos?
Despertarse temprano de vez en cuando es normal. Puede indicar:
Un período de estrés,
fatiga significativa,
un cambio en el estilo de vida
o simplemente un ciclo de sueño interrumpido. Sin embargo, si estos despertares se convierten en:
Los episodios frecuentes y
prolongados ,
acompañados de irritabilidad
o fatiga persistente,
pueden indicar un trastorno del sueño, como insomnio o una alteración del ritmo circadiano.
Afortunadamente, con unos pocos ajustes suele ser suficiente:
limitar el consumo de cafeína y alcohol,
mantener un horario de sueño regular,
reducir el tiempo frente a las pantallas por la noche,
practicar ejercicios de relajación y
optimizar la higiene del sueño.