Alivio del dolor articular y muscular: Reduce la inflamación y mejora la circulación.
Curación de la piel: Ayuda con el acné, las cicatrices y las infecciones fúngicas leves.
Receta sencilla de ajo y aceite de ricino
Ingredientes:
3 cucharadas de aceite de ricino
2-3 dientes de ajo (fresco, machacado o picado finamente)
Preparación:
Calienta el aceite de ricino suavemente (sin sobrecalentarlo).
Añade el ajo machacado y deja infusionar a fuego lento durante 5 minutos.
Retira del fuego, deja enfriar y luego cuela el aceite.
Guarda en una botella de vidrio pequeña y limpia.
Modo de uso:
Para el crecimiento del cabello: Masajea el cuero cabelludo, deja actuar de 30 a 60 minutos y luego lava con un champú suave (2 veces por semana).
Para el dolor articular: Calienta ligeramente y masajea la zona dolorida.
Para la piel (acné o manchas por hongos): Aplique una pequeña cantidad en la zona afectada con un hisopo de algodón (primero haga una prueba en una pequeña área).
Consejo: El ajo es fuerte, así que no lo deje en el cuero cabelludo ni en la piel durante la noche y siempre haga una prueba en una pequeña área.
Disfrute.