Crecimiento del cabello: Fortalece las raíces, reduce la caída del cabello y estimula el crecimiento de cabello nuevo.
Anticaspa y salud del cuero cabelludo: Combate hongos y bacterias.
Alivio del dolor articular y muscular: Reduce la inflamación y mejora la circulación.
Curación de la piel: Ayuda con el acné, las cicatrices y las infecciones fúngicas leves.
Receta sencilla de ajo y aceite de ricino
Ingredientes:
3 cucharadas de aceite de ricino
2-3 dientes de ajo (fresco, machacado o picado finamente)
Preparación:
Calienta el aceite de ricino suavemente (sin sobrecalentarlo).
Añade el ajo machacado y deja infusionar a fuego lento durante 5 minutos.
Retira del fuego, deja enfriar y luego cuela el aceite.
Guarda en una botella de vidrio pequeña y limpia.