Deja de tirar tus viejos frascos de pastillas: aquí tienes 12 ingeniosas maneras de reutilizarlos en casa.

Un mini kit de costura siempre a mano.
Los frascos de pastillas son perfectos para crear un kit de costura pequeño y compacto. Simplemente coloca dentro unas agujas, un poco de hilo, algunos botones y un pequeño imperdible. Gracias a la tapa hermética, todo se mantiene en su lugar.

Una solución de almacenamiento perfecta para tornillos y clavos pequeños.

En un taller o garaje, las piezas pequeñas se pierden con facilidad. Los frascos de pastillas son ideales para guardar tornillos, tuercas, clavos o tacos de pared.

Incluso puedes pegar una etiqueta en cada botella para indicar su contenido. Esto ayuda a mantener tu caja de herramientas bien organizada y evita que pierdas mucho tiempo buscando el tornillo adecuado.

Un práctico recipiente para especias para viajar.
Al acampar o viajar, transportar especias puede ser complicado. Los frascos de pastillas pueden servir como pequeños recipientes herméticos para sal, pimienta, pimentón o hierbas secas.

Ocupan muy poco espacio en la bolsa y evitan que se rompan o se derramen.

Una caja para auriculares y accesorios pequeños:
Los auriculares, las tarjetas de memoria o los adaptadores pequeños se pierden fácilmente en un bolso. Un frasco de pastillas puede ser un recipiente perfecto para guardar estos accesorios electrónicos.