Es una solución sencilla pero muy práctica para mantenerse organizado durante los viajes.
Una solución para guardar monedas:
Los frascos de pastillas también pueden servir como pequeñas huchas portátiles. Son perfectos para guardar monedas sueltas que quedan por ahí en el coche o en un cajón.
Algunas personas incluso las utilizan para guardar el cambio de los carritos del supermercado o de los parquímetros.
Un recipiente para llevar pequeñas porciones.
Estos pequeños recipientes pueden ser útiles para llevar una pequeña cantidad de salsa, aderezo o incluso azúcar cuando vas de picnic.
La tapa cierra herméticamente y evita fugas en la bolsa.
Un kit de supervivencia en miniatura:
Para los amantes de la aventura, los frascos de pastillas pueden transformarse en un mini kit de supervivencia. Puedes guardar dentro un pequeño sedal, un anzuelo, un trozo de cuerda fina o incluso un pequeño silbato.
Este tipo de kit compacto puede resultar muy útil para practicar senderismo o viajar.
¿Por qué reutilizar estos frascos pequeños es una buena idea?
Reutilizar los frascos de pastillas es una forma sencilla de reducir los residuos plásticos. Estos pequeños envases son resistentes y duraderos, lo que permite utilizarlos durante muchos años.