—No te has librado —dije.
“Lo sé.”
“Van a tener preguntas.”
“Estoy listo.”
Por primera vez en quince años, no quedó silencio.
—No te has librado —dije.
“Lo sé.”
“Van a tener preguntas.”
“Estoy listo.”
Por primera vez en quince años, no quedó silencio.