Esa era la historia con la que había convivido durante dieciocho años.
Había estado preguntando más por Andrew.
***
Ahora, Leo bajó la mirada hacia la mesa. —Necesito que no… te enfades conmigo.
—Cariño, no te prometo nada hasta que sepa la verdad.
Tragó saliva. —Me hice una de esas pruebas de ADN.