Mezcla de harina y maicena
Huevo batido
Otra capa de harina y maicena
Sí, la doble capa es obligatoria. Es la clave del exterior crujiente que todos amamos.
A mí me gusta presionar un poco la harina sobre el pollo, como si le diera un abrazo crujiente. Esto ayuda a que no se desprenda durante la fritura.
4. Calentar el Aceite
Llena una sartén honda o una olla con unos 5 cm de aceite. Calienta a 175°C (350°F).
Si no tienes termómetro, no te preocupes: espolvorea un poco de harina en el aceite. Si chisporrotea al instante, está listo para freír.
Tip importante: no satures la sartén. Cada tira necesita espacio para freírse de manera uniforme y crujiente.
5. Freír las Tiras
Fríe las tiras en tandas durante 5–6 minutos, volteándolas a la mitad del tiempo. Deben quedar doradas, crujientes y perfectamente cocidas por dentro.
Coloca las tiras sobre una rejilla o papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Tu cocina empezará a oler como una feria, y tus mascotas probablemente no te soltarán en todo el día.