Cubiletes de Queso con Masa Sablé: Pequeños Bocados Cremosos con Base Crujiente

  • Licuar hasta obtener una mezcla homogénea
    Licúa todos los ingredientes durante unos segundos hasta que la mezcla quede completamente suave, sin grumos y bien integrada.
    El queso crema debe quedar perfectamente disuelto para que el relleno tenga una textura sedosa después del horneado.
  • Reposar la mezcla
    Una vez lista, deja reposar la mezcla durante unos minutos. Esto permite que las burbujas de aire que se formaron durante el licuado suban a la superficie.
  • Este pequeño paso ayuda a obtener un relleno más uniforme y con una textura más fina después de hornear.

    Armado de los cubiletes

    Con la masa reposada y el relleno preparado, llega el momento de formar los cubiletes.

    1. Estirar la masa
      Retira la masa del refrigerador y colócala sobre una superficie ligeramente enharinada.
      Con un rodillo, estira la masa hasta alcanzar un grosor aproximado de 2 a 3 milímetros. Este grosor es ideal para que la base quede firme pero delicada.
    2. Forrar los moldes
      Utiliza moldes para cupcakes, tartaletas o cubiletes.
      Corta pequeños círculos de masa y colócalos dentro de cada molde, presionando suavemente para que la masa cubra la base y los lados.
    3. Pinchar la base
      Con un tenedor, pincha ligeramente el fondo de cada cubilete. Esto evita que la masa se infle durante el horneado.
    4. Agregar el relleno
      Vierte el relleno de queso en cada molde hasta llenar aproximadamente tres cuartas partes de su capacidad.
      Es importante no llenarlos completamente porque el relleno puede expandirse ligeramente durante la cocción.

    Horneado

    Precalienta el horno a una temperatura entre 170 y 180 °C.

    Coloca los moldes en la rejilla central del horno y hornea durante 20 a 25 minutos.