Precauciones esenciales:
Antes de comenzar, es recomendable consultar con un profesional de la salud, especialmente si tienes antecedentes familiares de colesterol alto, problemas renales, o si estás embarazada, en período de lactancia o en crecimiento. Esta dieta sigue siendo bastante restrictiva y, en algunas personas, puede causar fatiga, cambios de humor o incluso deficiencias vitamínicas.
¿Y después? Para evitar el efecto rebote, lo ideal es reintroducir gradualmente una dieta variada rica en verduras, frutas, cereales integrales y proteínas magras, manteniendo una actividad física regular.
Porque, en definitiva, lo más importante no es perder peso rápidamente, sino encontrar un equilibrio que te haga sentir bien y te dé un motivo para sonreír cada día.