Colócalas en una olla con agua y una pizca de sal, y hiérvelas durante unos 15 a 20 minutos, o hasta que estén completamente tiernas al pincharlas con un tenedor.
Una vez cocidas, escúrrelas muy bien. Este detalle es fundamental: si las patatas conservan demasiada humedad, la masa quedará demasiado blanda y difícil de manejar.
Tritura las patatas hasta obtener un puré suave. No añadas leche ni mantequilla, ya que eso alteraría la consistencia necesaria para formar los buñuelos.
2. Integrar el atún y los aromáticos
Desmenuza el atún previamente escurrido e incorpóralo al puré de patatas aún tibio.
Añade el ajo picado, la cebolla y el perejil fresco. Mezcla todo cuidadosamente hasta que los ingredientes estén bien distribuidos. Este paso es clave para asegurar que cada bocado tenga un sabor equilibrado.
3. Añadir el huevo y el aglutinante
Incorpora el huevo a la mezcla y remueve hasta integrarlo completamente.