Pudín de Galletas y Chocolate

Es importante dejar ambas cremas templar unos minutos antes de montar el postre, para evitar que derritan las galletas en exceso y mantengan mejor su estructura.

3. Preparar la leche aromatizada
En un bol pequeño, vierte la leche para remojar las galletas y añade un poco de esencia de vainilla. Este paso, aunque simple, potencia enormemente el aroma final del postre. La vainilla, combinada con el sabor lácteo de las cremas y la presencia del cacao, crea un equilibrio perfecto entre dulzor y fragancia.

Remoja las galletas una a una en esta leche aromatizada. Es importante no sumergirlas demasiado tiempo: apenas dos o tres segundos son suficientes para que se humedezcan sin deshacerse. La idea es que al formar las capas, las galletas absorban parte de la humedad de las cremas y se integren suavemente en cada bocado.

4. Montaje del pudín
Montar el pudín es como crear una obra de arte en capas, donde cada nivel aporta textura y sabor. Es un proceso sencillo, pero requiere cuidado para que el postre quede bien estructurado y con una presentación impecable.

Primera capa – crema blanca:
Vierte la mitad de la crema blanca en el fondo de un molde rectangular o cuadrado. Utiliza una espátula para extenderla uniformemente. Esta será la base suave del postre.